¡Hola, hola, mis pequeños lectores! ^^
Hoy os traigo un relato algo distinto a lo habitual. Es, más que nada, mi propia opinión sobre un tema que considero muy importante. En fin, aquí os lo dejo para que comentéis. Me interesa mucho conocer vuestra opinión al respecto.
¡No olvidéis comentar!
Érase una vez, en un lejano reino, vivía una princesa... Eh, para, para, para. ¿Princesas? ¿En serio? Venga ya. ¿Por qué todo el mundo tiene el prototipo de que las niñas tenemos que ser unas princesas? Que no, que las chicas ya no quieren ser princesas, que las chicas podemos hacer perfectamente lo mismo que hacen los chicos. Que nos gusta viciarnos a los videojuegos, que nos gusta el deporte y nos venimos arriba animando a nuestro equipo favorito de fútbol. Que, en opinión de muchos, una sudadera ancha, vaqueros y deportes son muchísimo más sexy que una camiseta escotada, unos leggins ajustados y unos taconazos con los que no puedes andar sin parecer un pato mareado. Que vale, que hay tías que quieren parecer Barbies y van en busca de su Ken pero, ¿qué tiene eso de cómodo? ¿Peinados caros y currados? ¿Dónde? Un moño medio desecho te hace mucho más atractiva.
Pero, ¿por que siempre cogemos como prototipo a las chicas? Los chicos tampoco se quedan atrás. Que van de duros por la vida, pero cuando ella te sonríe... Ay... Te derrites a la primera de cambio, ¿eh campeón? Y que le hagan algo a su chica o a una mujer importante en su vida, porque matan por ellas. Que si, que van de duros por la vida, pero que más de una vez han soltado sus lagrimitas. Pero, ¿Por quése avergüenzan de ello? La respuesta es sencilla: Por miedo al "qué dirán", por miedo a que los demás les den de lado por ello. Y yo opino: ¿qué más da?
¿Por qué tenemos que esconder cómo somos verdaderamente? ¿Por la sociedad? Vivimos en una sociedad de mierda donde lo único que consideramos importante es el exterior, y nos importa muy poco el interior. ¿No sería buena idea cambiar esa ideología? Dejar de fingir, ser nosotros mismos y olvidar los prejuicios. Para mí, un mundo perfecto.
En fin, ésta es mi opinión, ¿cuál es la vuestra? Está en nuestra mano cambiar la sociedad, hagamos algo para conseguirlo.
martes, 14 de enero de 2014
domingo, 12 de enero de 2014
CUANDO PASEN LOS AÑOS...
¡Hola, hola pequeños lectores! ^^
Bueno, lo primero decir que esta entrada lleva publicada desde verano en un blog que tengo con una amiga, pero como apenas publicamos nos estamos planteando cerrarlo, así que he decidido pasar mis entradas a este blog para que podáis leerlas sin problemas. ^^
También decir que este mini-relato está dedicadorepito que es de verano y lleva publicado un tiempo a un gran amigo mío que, aunque no lo veo mucho durante el año porque no vive en mi ciudad, lo quiero mucho y me ha ayudado muchísimo en muchas ocasiones que se de por aludido je je je
Bueno, aquí os dejo el relato.
¡No olvidéis comentar! :3
A veces, la vida es un poco caprichosa. Cuando quiere te da toda la felicidad que deseas, y al instante siguiente te lanza todas las desgracias posibles. Muchas otras veces, la vida es todo felicidad. Nada te hace daño, nada se interpone en tu camino. Es una vida perfecta. La vida que todo el mundo desearía vivir, pero qué solo unos pocos con suerte consiguen. En esta opción, todo es felicidad, alegría y cero sufrimiento. Pero, como todo, la otra cara de la moneda suele ser espeluznante. Sólo unos pocos viven un vida perfecta, maravillosa; otra gran cantidad de personas viven rodeados de una desgracia constante, de una negrura impenetrable. Son aquellas personas que pierden la capacidad de sorprenderse. Encuentran muchos obstáculos a lo largo del viaje sin retorno que es la vida, pero nada los detiene, nada puede derribarlos. Cuando vives rodeada de desgracias, aprendes a vivir la vida tal y como se te presenta, sin esperar nada bueno de ella porque, si te esperas cosas buenas, después el palo que te llevas es mayor. Aunque hay ocasiones en las que no puedes evitar esperar cosas buenas de ciertas personas. En ocasiones, piensas que, por fin, has encontrado a ese amigo o amiga de verdad. Pero la vida es traicionera, y hace que esos "amigos" y "amigas" te den la puñalada por la espalda. La traición es como una puñalada helada, que al principio no duele, pero con el paso del tiempo duele como mil demonios. Es algo que nadie debería experimentar nunca, algo que no le desearía ni a mi peor enemigo.
Me gustaría poder vivir mi propia vida de ensueño pero, por desgracia, yo no estoy incluida en ese reducido grupo que goza de ese sueño maravilloso. Yo estoy incluida en el enorme grupo de personas que viven su propia pesadilla constante. No me puedo quejar mucho. Una se acostumbra a recibir palo tras palo, golpe tras golpe. Cuando pasa el tiempo, aprendes a afrontar los problemas de frente, echándole agallas al asunto, sin miedo... Pero no todas las personas lo consiguen, yo aún estoy esperando mi momento. Puede que no sea hoy ni mañana, pero el momento puede llegar en cualquier instante.
Aunque, también, hay veces en que el momento no llega nunca, y acabas llevándote a la tumba todos y cada uno de tus miedos y preocupaciones. Pero, ¿quién sabe? La vida es un simple juego de azar en el cuál no tienes ni idea de qué cartas te repartirán la próxima vez, o de si tendrás más o menos suerte la próxima vez que tires los dados. Porque la vida no es un Ipod en el cuál escoges la canción que más te guste; la vida es como una radio, nunca sabes qué canción será la siguiente. Por eso, tengo la esperanza de que, quizás algún día, tenga la posibilidad de ser feliz...
Quizás...Cuando pasen los años...
Bueno, lo primero decir que esta entrada lleva publicada desde verano en un blog que tengo con una amiga, pero como apenas publicamos nos estamos planteando cerrarlo, así que he decidido pasar mis entradas a este blog para que podáis leerlas sin problemas. ^^
También decir que este mini-relato está dedicado
¡No olvidéis comentar! :3
A veces, la vida es un poco caprichosa. Cuando quiere te da toda la felicidad que deseas, y al instante siguiente te lanza todas las desgracias posibles. Muchas otras veces, la vida es todo felicidad. Nada te hace daño, nada se interpone en tu camino. Es una vida perfecta. La vida que todo el mundo desearía vivir, pero qué solo unos pocos con suerte consiguen. En esta opción, todo es felicidad, alegría y cero sufrimiento. Pero, como todo, la otra cara de la moneda suele ser espeluznante. Sólo unos pocos viven un vida perfecta, maravillosa; otra gran cantidad de personas viven rodeados de una desgracia constante, de una negrura impenetrable. Son aquellas personas que pierden la capacidad de sorprenderse. Encuentran muchos obstáculos a lo largo del viaje sin retorno que es la vida, pero nada los detiene, nada puede derribarlos. Cuando vives rodeada de desgracias, aprendes a vivir la vida tal y como se te presenta, sin esperar nada bueno de ella porque, si te esperas cosas buenas, después el palo que te llevas es mayor. Aunque hay ocasiones en las que no puedes evitar esperar cosas buenas de ciertas personas. En ocasiones, piensas que, por fin, has encontrado a ese amigo o amiga de verdad. Pero la vida es traicionera, y hace que esos "amigos" y "amigas" te den la puñalada por la espalda. La traición es como una puñalada helada, que al principio no duele, pero con el paso del tiempo duele como mil demonios. Es algo que nadie debería experimentar nunca, algo que no le desearía ni a mi peor enemigo.
Me gustaría poder vivir mi propia vida de ensueño pero, por desgracia, yo no estoy incluida en ese reducido grupo que goza de ese sueño maravilloso. Yo estoy incluida en el enorme grupo de personas que viven su propia pesadilla constante. No me puedo quejar mucho. Una se acostumbra a recibir palo tras palo, golpe tras golpe. Cuando pasa el tiempo, aprendes a afrontar los problemas de frente, echándole agallas al asunto, sin miedo... Pero no todas las personas lo consiguen, yo aún estoy esperando mi momento. Puede que no sea hoy ni mañana, pero el momento puede llegar en cualquier instante.
Aunque, también, hay veces en que el momento no llega nunca, y acabas llevándote a la tumba todos y cada uno de tus miedos y preocupaciones. Pero, ¿quién sabe? La vida es un simple juego de azar en el cuál no tienes ni idea de qué cartas te repartirán la próxima vez, o de si tendrás más o menos suerte la próxima vez que tires los dados. Porque la vida no es un Ipod en el cuál escoges la canción que más te guste; la vida es como una radio, nunca sabes qué canción será la siguiente. Por eso, tengo la esperanza de que, quizás algún día, tenga la posibilidad de ser feliz...
Quizás...Cuando pasen los años...
Bueno, solo añadir que este relato quiero dedicárselo a uno de mis mejores amigos, porque se que le gustó el relato cuando se lo enseñé fue el primero en leerlo y porque sé que le va a servir el consejo. No todos somos perfectos, pero eso es lo que nos hace ser perfectamente únicos.
¡Besitos!
jueves, 9 de enero de 2014
LAS PESADILLAS TAMBIÉN SE HACEN REALIDAD
¡Hola, hola pequeños lectores! ^^
Aquí os dejo un nuevo mini-relato. Espero que os guste.
¡No olvidéis comentar! :)
Voy corriendo como alma que lleva el diablo. El bosque parece cobrar vida a estas horas de la noche, y el camino se va estrechando a mi alrededor a medida que avanzo. Un sudor frío baja por mi nuca y corre por mi espalda, mientras que las ramas bajas y las raíces me hacen arañazos en la piel y caigo de vez en cuando. Apenas siento las piernas. Tengo la sensación de que llevo varios días corriendo, y ya no puedo más. Quiero parar, pero no puedo. Hace rato que el bosque está muy silencioso... Demasiado, diría yo... Paro de correr. En el bosque solo se escucha mi respiración entrecortada por el esfuerzo. Es imposible que haya tanto silencio. Es algo... no sé... sobrenatural... Me apoyo en el tronco de un enorme roble para poder reponerme. El pelo se me pega a la cara por culpa del sudor. Estoy exhausta. Alzo la vista para examinar mi alrededor y, como acto reflejo, tenso el cuerpo. Un par de ojos amarillos me observan desde un arbusto más cercano de lo que me gustaría. Estoy paralizada y completamente pálida. El lobo ha sido capaz de encontrarme sin hacer ni un solo ruido. En ese momento, el lobo enseña unos grandes y blancos dientes, y un grave gruñido sale de sus entrañas en el mismo instante en el que se abalanza sobre mi. Grito y, de repente, el escenario cambia. El lobo ha desaparecido y el bosque ha sido sustituido por una habitación completamente negra. Me tranquilizo un poco, ya que ahora estoy a salvo... O eso creo... Un leve temblor sacude el cuarto y las paredes y el techo van cerrándose sobre mi, dejándome sin espacio. Esto no me gusta nada. Me hago un ovillo en el que considero el centro de la habitación, intentando no pensar en lo que, literalmente, se me viene encima. Mi respiración es cada vez más pausada y comienzo a sudar de puro miedo. Cierro los ojos justo cuando noto la pared en mi espalda. Esto no puede estar pasando. me siento desfallecer. No puedo morir ahora, no de esta manera. Abro los ojos para enfrentarme a la muerte de frente y el escenario vuelve a cambiar. Ahora estoy en otra habitación, roja esta vez, con miles de escalones en las paredes. Esto no pinta nada bien, aquí hay gato encerrado. En ese momento, de una de las paredes comienzan a salir millones y millones de arañas por una pequeña compuerta que acaba de abrirse. Sea quien sea el que está detrás de todo esto, se ve que no me quiere viva. El suelo comienza a cubrirse de arañas, y la única solución que veo es subir por los inestables escalones que hay esparcidos por la pared. Empiezo mi escalada a medida que el cuarto va siendo invadido por las arañas, todas ellas negras y peludas. Estoy muy agobiada, no soporto las arañas, les tengo una fobia enorme. Sigo subiendo todo lo rápido que me permiten mis piernas, sintiendo sobre mi las pequeñas y peludas patas de las arañas. Subo y subo, sabiendo que llegará un momento en el que ya no podré seguir huyendo, y las arañas me comerán viva. Llego al límite de la habitación notando a las peludas arañas subiendo por mis piernas cuando, de repente, un halo de luz cae del techo. Es mi única salvación, de modo que me arrastro hacia la pequeña ventana que me llevará a una habitación segura. O eso espero. Solo un paso más...
Me despierto en mi cama sudando y fría de puro terror. Ha sido sólo un sueño, pero parecía tan real... Me he enfrentado a mis peores miedos en una simple pesadilla. Pero ya ha pasado. O eso espero... Me vuelvo a tumbar en la cama para seguir durmiendo. Le he echado una ojeada al reloj y sólo son las 4 de la mañana. Mejor volver a dormirme. Me tumbo y cierro los ojos antes de poder ver a las minúsculas arañas trepando por mi cama. No noto nada así que me duermo poco antes de que un suave pero terrorífico gruñido retumbe en la noche, rompiendo el tranquilo silencio que se había apoderado de toda la casa. Todavía no lo se pero, las pesadillas también se hacen realidad...
Aquí os dejo un nuevo mini-relato. Espero que os guste.
¡No olvidéis comentar! :)
Voy corriendo como alma que lleva el diablo. El bosque parece cobrar vida a estas horas de la noche, y el camino se va estrechando a mi alrededor a medida que avanzo. Un sudor frío baja por mi nuca y corre por mi espalda, mientras que las ramas bajas y las raíces me hacen arañazos en la piel y caigo de vez en cuando. Apenas siento las piernas. Tengo la sensación de que llevo varios días corriendo, y ya no puedo más. Quiero parar, pero no puedo. Hace rato que el bosque está muy silencioso... Demasiado, diría yo... Paro de correr. En el bosque solo se escucha mi respiración entrecortada por el esfuerzo. Es imposible que haya tanto silencio. Es algo... no sé... sobrenatural... Me apoyo en el tronco de un enorme roble para poder reponerme. El pelo se me pega a la cara por culpa del sudor. Estoy exhausta. Alzo la vista para examinar mi alrededor y, como acto reflejo, tenso el cuerpo. Un par de ojos amarillos me observan desde un arbusto más cercano de lo que me gustaría. Estoy paralizada y completamente pálida. El lobo ha sido capaz de encontrarme sin hacer ni un solo ruido. En ese momento, el lobo enseña unos grandes y blancos dientes, y un grave gruñido sale de sus entrañas en el mismo instante en el que se abalanza sobre mi. Grito y, de repente, el escenario cambia. El lobo ha desaparecido y el bosque ha sido sustituido por una habitación completamente negra. Me tranquilizo un poco, ya que ahora estoy a salvo... O eso creo... Un leve temblor sacude el cuarto y las paredes y el techo van cerrándose sobre mi, dejándome sin espacio. Esto no me gusta nada. Me hago un ovillo en el que considero el centro de la habitación, intentando no pensar en lo que, literalmente, se me viene encima. Mi respiración es cada vez más pausada y comienzo a sudar de puro miedo. Cierro los ojos justo cuando noto la pared en mi espalda. Esto no puede estar pasando. me siento desfallecer. No puedo morir ahora, no de esta manera. Abro los ojos para enfrentarme a la muerte de frente y el escenario vuelve a cambiar. Ahora estoy en otra habitación, roja esta vez, con miles de escalones en las paredes. Esto no pinta nada bien, aquí hay gato encerrado. En ese momento, de una de las paredes comienzan a salir millones y millones de arañas por una pequeña compuerta que acaba de abrirse. Sea quien sea el que está detrás de todo esto, se ve que no me quiere viva. El suelo comienza a cubrirse de arañas, y la única solución que veo es subir por los inestables escalones que hay esparcidos por la pared. Empiezo mi escalada a medida que el cuarto va siendo invadido por las arañas, todas ellas negras y peludas. Estoy muy agobiada, no soporto las arañas, les tengo una fobia enorme. Sigo subiendo todo lo rápido que me permiten mis piernas, sintiendo sobre mi las pequeñas y peludas patas de las arañas. Subo y subo, sabiendo que llegará un momento en el que ya no podré seguir huyendo, y las arañas me comerán viva. Llego al límite de la habitación notando a las peludas arañas subiendo por mis piernas cuando, de repente, un halo de luz cae del techo. Es mi única salvación, de modo que me arrastro hacia la pequeña ventana que me llevará a una habitación segura. O eso espero. Solo un paso más...
Me despierto en mi cama sudando y fría de puro terror. Ha sido sólo un sueño, pero parecía tan real... Me he enfrentado a mis peores miedos en una simple pesadilla. Pero ya ha pasado. O eso espero... Me vuelvo a tumbar en la cama para seguir durmiendo. Le he echado una ojeada al reloj y sólo son las 4 de la mañana. Mejor volver a dormirme. Me tumbo y cierro los ojos antes de poder ver a las minúsculas arañas trepando por mi cama. No noto nada así que me duermo poco antes de que un suave pero terrorífico gruñido retumbe en la noche, rompiendo el tranquilo silencio que se había apoderado de toda la casa. Todavía no lo se pero, las pesadillas también se hacen realidad...
miércoles, 1 de enero de 2014
AÑO NUEVO, VIDA NUEVA
¡Hola, hola! ^^
Bueno, lo primero, feliz año a todos y todas. ^^ Lo segundo, deciros que esta entrada no es un mini-relato, ni un capitulo de Mi vida tras la ventanala cual tengo que continuar pero ya >.< , ni noticias ni nada por el estilo. Esta entrada es porque necesito soltar muchas cosas sobre este año 2013, y creo que es una buena hacerlo mediante una entrada especial de principio de año, ya que seguro que muchos y muchas de vosotr@s habéis pasado por situaciones parecidas este año.
Empecemos. Lo primero, decir que este año ha tenido sus momentos buenos y malos, no sabría contar cuantos de cada uno, pero si sé que han sido muchos. Ha habido pérdidas y ganancias, risas y llantos, alegrías y tristezas... No todo ha sido bueno ni de color de rosa, pero todos esos momento, buenos y malos, han contribuido mucho para hacer de este año, un año inolvidable.
Segundo, decir que, de no ser por esto, habría perdido la oportunidad de conocer a personas increíbles, personas que, como yo, su función en blogger es darse a conocer tal y como son, sin tener en cuenta el físico o la ropa que llevescosa que gusta mucho en la sociedad actual. Gracias a esto, he conocido a grandes personas con gustos similares a los míos, y con una personalidad única y especial que han echo que me caigan super bien desde el primer momento.
Y, por último, agradecer a todas y cada una de las personas que han pasado por mi vida en este año que hemos dejado atrás. A las que se fueron y a las que se quedaron. Pero, sobre todo, y ya que no se lo digo muy a menudo, agredecerles a mis amigas todo lo que han hecho por mino las nombro porque si se me olvida alguna me linchan xD Pero, si tuviera que decir algo de cada una de ellas, no acabaría nunca, así que prefiero hacerlo en general:
Daros las gracias por haber sido mi soporte en muchas y contadas ocasiones, por haber estado ahí en todo momento, por las risas que nos hemos echado (que han sido muchas), por los momentos vividos, por las "nuevas adquisiciones"a falta de un término mejor que hemos echo en el grupo (daros por aludidas chicas ^^)... En fin, por mil motivos y momentos que espero se repitan en este nuevo año.
Después, darle las gracias a mi familia por haber estado ahí siempre y haberme apoyado siempre que lo he necesitado. Bueno, por todo básicamente.
Bueno, ya para despedirme, decir que este año me he marcado como propósito no dejar tanto de lado a mis lectores, ya que hace mucho que no subo entradas con la misma fluidez que antes. Espero cambiar eso.
¡FELIZ 2014 A TOD@S! ^^
Bueno, lo primero, feliz año a todos y todas. ^^ Lo segundo, deciros que esta entrada no es un mini-relato, ni un capitulo de Mi vida tras la ventana
Empecemos. Lo primero, decir que este año ha tenido sus momentos buenos y malos, no sabría contar cuantos de cada uno, pero si sé que han sido muchos. Ha habido pérdidas y ganancias, risas y llantos, alegrías y tristezas... No todo ha sido bueno ni de color de rosa, pero todos esos momento, buenos y malos, han contribuido mucho para hacer de este año, un año inolvidable.
Segundo, decir que, de no ser por esto, habría perdido la oportunidad de conocer a personas increíbles, personas que, como yo, su función en blogger es darse a conocer tal y como son, sin tener en cuenta el físico o la ropa que lleves
Y, por último, agradecer a todas y cada una de las personas que han pasado por mi vida en este año que hemos dejado atrás. A las que se fueron y a las que se quedaron. Pero, sobre todo, y ya que no se lo digo muy a menudo, agredecerles a mis amigas todo lo que han hecho por mi
Daros las gracias por haber sido mi soporte en muchas y contadas ocasiones, por haber estado ahí en todo momento, por las risas que nos hemos echado (que han sido muchas), por los momentos vividos, por las "nuevas adquisiciones"
Después, darle las gracias a mi familia por haber estado ahí siempre y haberme apoyado siempre que lo he necesitado. Bueno, por todo básicamente.
Bueno, ya para despedirme, decir que este año me he marcado como propósito no dejar tanto de lado a mis lectores, ya que hace mucho que no subo entradas con la misma fluidez que antes. Espero cambiar eso.
¡FELIZ 2014 A TOD@S! ^^
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