Mostrando entradas con la etiqueta MI VIDA TRAS LA VENTANA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MI VIDA TRAS LA VENTANA. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de agosto de 2013

CAPÍTULO 12

¡Hola, hola mis pequeños lectores!

Aquí os dejo ¡por fin! el capítulo 12 de MI VIDA TRAS LA VENTANA. Siento haber tardado tanto en publicarlo tenéis todo el derecho del mundo a matarme >.< . Pero ya está terminado y publicado. ^^

¡No olvidéis comentar!


El resto del día pasa sin ninguna complicación. Lo único malo son las montañas de deberes que tenemos. Me parece que me voy a quedar bastante tiempo metida en la biblioteca este curso como sigamos a este paso. A la hora de la comida, Maynarce me alcanza y me pregunta si quiero comer con ellos. Miro detrás de él y me aseguro de que 'ellos' son él, Iliana y Adam. Asiento y nos dirigimos a la mesa. La comida no es nada del otro mundo, pero es comestible. No paramos de hablar durante todo el almuerzo. Hablamos de todo, pero mayoritariamente, sobre las clases de hoy, los profesores, los compañeros...
Estamos hablando sobre la clase de Literatura cuando, de repente, algo llama mi atención. Alessandro acaba de entrar en el comedor y se dirige hacia nuestra mesa.
-Hola chicos-saluda-. ¿Os importa que me siente con vosotros?
'Mierda' pienso.
-¡Claro! Sin problema. ¡Sientate!-dice Iliana
Alessandro se sienta entre Adam e Iliana, justo delante de mí, y se une de inmediato a la conversación. La verdad, parece una persona amable, pero no me termina de gustar la forma en que me mira con esos brillantes ojos verdes. Cuando terminamos de comer, me dirijo a la biblioteca para comenzar con mi montaña de deberes.
-Chicos, os veo luego-digo
-¿A dónde vas?-me pregunta Maynarce
-A la biblioteca. Voy a comenzar con los deberes. Quiero llevarlo todo al día.
-Está bien-dice Iliana- Luego te veo. ¿Quedamos aquí para ir a cenar?
-Claro. Por mi bien. Luego os veo. Hasta luego.
-¡Hasta luego!
Cuando ya voy por la mitad del pasillo, alguien me toca el hombro por detrás y me asusta.
-¡Ah!-chillo
-Lo siento, Ireth. No pretendía asustarte-me dice Maynarce.
-Ah. Eres tú. Me has dado un susto de muerte.
-Lo siento. Venía a preguntarte si querías estudiar conmigo en los jardines. deberías estar cerca de la naturaleza, el próximo cambio puede ser en cualquier momento-añade bajando la voz.
-De acuerdo. Vamos, entonces.
Nos dirigimos a los jardines. La verdad, hace un día precioso como para estar encerrados. Maynarce me coge la mano y me lleva hacia la parte de atrás del internado.
-Aquí no te verá ningún humano si te transformas. No suelen venir por aquí.
-¿Por qué no?
-Prefieren quedarse en un sitio desde donde se vea la puerta del internado. Notan una presencia extraña y le tienen miedo al internado. Por eso nunca van solos.
-Guay.
Y, dicho esto, comenzamos a estudiar. La primera asignatura de la que nos encargamos es Ciencias Modernas, ya que es una de las primeras que tenemos. La verdad, no es mucho lo que tenemos que hacer. Desmontar un mechero y anotar para qué sirve cada una de sus piezas. No tardamos mucho.
Cuando ya llevamos algo más de hora y media haciendo deberes, una sensación de vértigo se apodera de mi. Me levanto y me dirijo al primer árbol que encuentro para apoyarme. La luz blanca que me rodeó la última vez no tarda en aparecer y, dos segundos después, ya soy un unicornio.
-No creo que me acostumbre nunca a estos cambios.
-Tranquila. Te acostumbrarás. Y, ya que no puedes hacer nada con esas pezuñas, ¿qué tal si damos una vuelta?
Antes de que pueda darle una respuesta, él ya se ha transformado en centauro.
-Vamos.
Comenzamos a andar hacia el interior del bosque. Aunque, 'trotar' sería la palabra más correcta. La verdad, es muy cómodo esto de ser un unicornio. Correr libre por el bosque... Es algo que siempre me habría gustado. Tengo una idea. Si no recuerdo mal, el cenador no está muy lejos de aquí, y siendo unicornio se orientarme mejor.
-Eh, Maynarce. ¿Una carrera hasta el cenador?
-Echo-me dice con una pícara sonrisa.
-De acuerdo. A la de tres. Uno, dos... ¡TRES!
Salimos a correr. Es increíble. El viento me acaricia el hocico y me echa las crines hacia detrás. Es algo mágico. Nunca pensé que sería tan divertido. Miro detrás de mí y descubro que Maynarce todavía no me ha alcanzado. ¡Voy a ganar! Es más, ¡el cenador está justo delante de mí! Queda muy poco. Voy a ganar a Maynarce. ¡Increíble! Me quedan dos metros para llegar cuando una luz cegadora invade el terreno. Dos segundos después, caigo al suelo siendo humana de nuevo, y Maynarce pasa por encima de mí para llegar al cenador. A ganado él. Yuju...
-¡Eso no vale!-digo riendome- Yo me he transformado antes de acabar. ¡No vale!
-¿Quién dice que no? ¡He ganado justamente!
-Si claro... Ya quisieras. ¡Es imposible ganarme!
-¿Estás segura?-me dice. Ahora sus ojos brillan de forma traviesa.'Oh, oh', pienso.
Maynarce se abalanza sobre mí, ya convertido en humano, y comienza una guerra de cosquillas.
-¡Eh! Me has atacado por sorpresa-digo entre carcajada y carcajada.
-Jaja, lo sé. Ese era el plan.
No puedo más, las cosquillas me están matando. Al final, acabamos los dos en el suelo riéndonos como críos.
-Creo que deberíamos seguir con los deberes, ¿no crees? Tiene que darte tiempo a quitarte el barro antes de cenar. Además, seguro que con una ducha se te olvida que has perdido.
-Que gracioso... Anda, vamos.
Llegamos a donde estábamos antes y terminamos de hacer los deberes. Nos quedan menos de dos horas para arreglarnos para la cena, así que me dirijo a mi habitación. Iliana se está duchando, así que mientras recojo mis cosas. Ha sido un día movidito.

sábado, 27 de julio de 2013

¡NUEVOS CAMBIOS EN EL BLOG!

¡Hola, hola, pequeños lectores! ^^

Como podéis ver, estoy haciendo algunas modificaciones en el blog. De momento, solo he añadido un par de pestañas, pero en estos días voy a hacerle un 'lavado de cara' al blog. Así que lo siento si no puedo publicar todavía el capítulo 12 de MI VIDA TRAS LA VENTANA.
Prometo que cuando termine de redecorar el blog, lo subo. ¡Prometido! ^^ Jeje Intentaré subirlo lo más pronto posible lo sé, lo sé, estoy tardando mucho y tenéis todo el derecho del mundo a lincharme.

Bueno, eso es todo de momento.

¡Besitos! ^^

jueves, 25 de julio de 2013

30 DÍAS 30 LIBROS ~ DÍA 22: UN DRAMA

30 DÍAS 30 LIBROS

DÍA 22: UN DRAMA

Bueno, antes de hacer la entrada, deciros que ya estoy terminando el capítulo 12 de MI VIDA TRAS LA VENTANA siento no haberlo publicado antes, pero me quede pillada y no sabía como seguir . Pero ya esta empezado y casi, casi terminado. ^^

Y aquí la entrada.

Un drama... bueno, no sé si sirve o no, pero creo que un drama puede ser Frío. Es un libro que me gusta mucho, la verdad. No es de los mejores que he leído, pero tiene su punto. ^^

viernes, 28 de junio de 2013

30 DÍAS 30 LIBROS ~ DÍA 7: UN LIBRO QUE TE RECUERDE UN SUCESO ESPECÍFICO

30 DÍAS 30 LIBROS

DÍA 7: UN LIBRO QUE TE RECUERDE UN SUCESO ESPECÍFICO

Vale, difícil... Pero pienso que un libro que me recuerda a un suceso específico es No sonrías que me enamoro. Me lo estaba leyendo cuando pasó, así que he ligado las dos cosas. ^^


PD: Espero subir pronto el capítulo 12. Lo que sí es seguro es que próximamente publicaré un reseña. Además, estaré desaparecida una semana, ya os contaré. ^^ ¡Besitos! ¡Y no olvidéis comentar!

domingo, 23 de junio de 2013

CAPITULO 11

¡Hola, hola!

Siento haber tardado tanto, pero ya sabéis, exámenes finales, trabajos... No he tenido apenas tiempo para escribir. Pero ahora que ha llegado el verano tengo más tiempo, y espero publicar más a menudo. ^^

Aquí os dejo el esperado capítulo 11 de MI VIDA TRAS LA VENTANA. Y, recordad, todavía estáis a tiempo de votar en las recomendaciones.

¡No olvidéis comentar! :)

La siguiente clase es Literatura, una de las pocas asignaturas en las que verdaderamente destaco. Llegamos al aula y nos sentamos en nuestro sitio. Esta vez, es Iliana la que se sienta a mi lado. Nos ponemos a hablar mientras esperamos a la profesora. En esos momentos, alguien entra en clase. Yo me giro hacia la puerta para ver si es la profesora. Y no es la profesora. Es Alessandor. No me puedo creer que esté conmigo en clase de Literatura. Espero que no tenga el mismo horario que yo aunque, últimamente, la suerte no está mucho de mi parte.
Alessandro me mira y se dirige hacia mi sitio. "Oh, no", pienso. Pero no se para a hablar conmigo. Simplemente, me dirige una mirada y se sienta justo delante de mi. Da la impresión de que quiere tenerme vigilada. Justo en ese momento, la profesora de literatura entra en clase, desviándome de mis pensamientos.
-Buenos días, clase. Hoy empezaremos con la lista de libros que deberéis leer para este curso. De cada libro aprenderéis algo distinto sobre la literatura mundial. El primer libro que vamos a leer será La Odisea. Es una novela que contiene mucho sobre mitología, espero que disfrutéis su lectura y os sea de utilidad.
Cuando el libro llega a mi, no puedo evitar fijarme en su portada: Es una imagen de Ulises, el protagonista de  la novela de Homero. La portada no me llama mucho la atención, pero tendré que darle un voto de confianza a la novela. Me pierdo en la contemplación de la portada durante el resto de la clase. No me doy cuenta de que la clase ha terminado hasta que alguien me da un golpe en la espalda. Seguramente sea Maynarce para decirme que me mueva. Me doy la vuelta para decirle que me espere fuera, que tardo menos de un minuto, y me encuentro con los brillantes ojos verdes de Alessandro.
-Hola-me dice-. Creo que todavía no nos han presentado. Soy Alessandro Galleggiare. Tú eres Ireth, ¿no?
-S... Si. ¿Cómo sabes mi nombre?
-He oído a Iliana llamarte antes y me he quedado con tu nombre.
-Ah. Guay.
Nos quedamos en silencio mientras termino de recoger mis cosas y de meterlas en la mochila. Alessandro no me quita los ojos de encima en todo el proceso. Cuando termino, salgo de la clase con Alessandro pisándome los talones.
-Oye, estaba pensando, ¿qué te parece si quedamos el sábado para estudiar?
-Oh... No puedo... He quedado con Maynarce el sábado para salir. Pero si quieres podemos estudiar el domingo. ¿Qué te parece?
-Genial. Luego te veo.
Y, dicho esto, se va. Vale, no es tan guapo como Maynarce, pero parece buena gente, y a mis padres les va a encantar que haga amigos nuevos. Me dirijo a mi siguiente clase con ese pensamiento en mente. No tengo ni idea de que Alessandro en realidad es una muy mala influencia...

sábado, 1 de junio de 2013

CAPITULO 10

¡Hola, hola mis pequeños lectores!

Aquí os traigo el capitulo 10 de MI VIDA TRAS LA VENTANA. Este lo he hecho un poco más largo por haber tardado tanto en publicarlo lo que tienen los exámenes

También deciros que he quedado segunda en las recomendaciones del mes del blog Cada ola a la deriva es una historia que contar. El mes que viene volveré a estar nominada, ¡espero que me votéis! ^^

También deciros que, ¡tengo nuevo blog! Se llama Un lugar para soñar, y cuenta la historia de Náyade, una chica a la que han enviado a una misión importante, encontrar a miles de Soñadores para que se unan a su causa: encontrar el último lugar de la Tierra que todavía conserva su vegetación... Visitádlo, ¡espero que os guste!

Bueno, aquí os dejo el capítulo. ¡No olvidéis comentar! ^^

Me despierto con los primeros rayos de sol. Me espera un día muy agitado. La primera semana, los profesores no suelen ser muy duros con nosotros. Simplemente, se presentan y nos indican qué vamos a ver durante el curso y una lista con los materiales que necesitaremos en cada materia. Solo unos pocos profesores amargado nos mandan deberes durante la primera semana. Por suerte, yo ya voy al día, así que no creo que tenga ningún problema durante esta segunda semana de curso. Me visto, cojo mis cosas y salgo de la habitación. Se ve que Iliana a madrugado más que yo, porque cuando llego abajo ella ya me está esperando, junto con Maynarce y otro chico que no conozco todavía, aunque no tardaré en hacerlo.
-¡Ireth! Te estábamos esperando. Este es Adam. Es amigo mío desde hace unos años. Adam, ella es Ireth.
-Encantado, Ireth.
-Lo mismo digo.
-Bueno, una vez echas las presentaciones -sigue Iliana-, ¿nos vamos a clase? Tenemos todos el mismo horario. ¿Por qué no nos sentamos juntos?
-Por mi estupendo -dice Maynarce, colocándose a mi lado.
Nos dirigimos a nuestra primera clase, historia de la mitología mundial. La verdad es que, cuando vi esa asignatura por primera vez, me extrañó un poco que estuviera dentro del plan de estudio. Ahora todo encaja. Solo aquellos alumnos que tienen contacto directo con la mitología, como Iliana, Maynarce y yo -y, al parecer, Adam también- estaban inscritos en esta asignatura. Para los demás alumnos, esta asignatura pasaba completamente desapercibida.
Llegamos al aula dos minutos antes de que entre el profesor. "Espera un momento", pienso,"si esta es la única asignatura de historia, eso significa que..."
-¡Buenos días, clase!-saluda mi padre
"Lo sabía"
-¡Bienvenidos a vuestra primera clase de Historia de la Mitología Mundial! Espero que esta clase os sirva para un futuro. Pero, sobretodo, ¡disfrutad!
Toda la clase aplaude menos yo. ¡No me puedo creer que mi padre sea mi profesor! Me espera un curso muy largo...
-Bien, lo primero es lo primero, ¿alguien sabe la importancia que tiene esta asignatura en vuestro día a día?
Me encojo en el asiento y evito el contacto visual con mi padre. ¡Que no me pregunte por favor!
-Ireth, ¿estás bien?- me pregunta Maynarce, con una nota de preocupación en la voz.
-Si, estoy bien. Lo único es que no quiero que mi padre me pregunte.
-¿Es tu padre? Increible...
-A ver, usted señor...
-Galleggiare. Alessandro Galleggiare. Esta asignatura es de vital importancia en nuestro día a día, ya que nos ayuda a acostumbrarnos a nuestro verdadero ser y a como actuar en cada caso.
-Perfecto. Así que, para poder asegurar nuestra supervivencia, esta asignatura es de vital importancia...
Desconecto por un momento y me fijo en el chico que ha respondido. La verdad es que es bastante guapo. Rubio casi pelirrojo, con los ojos verdes, alto, musculosos... Me pierdo en mis ensoñaciones hasta que me doy cuenta de que Alessandro me está mirando. Me giro rápidamente e intento seguirle el hilo a las explicaciones de mi padre. Pero no me puedo quitar de la cabeza esa intensa mirada verde. De repente, Maynarce me da un codazo.
-Vamos Ireth. La campana ha sonado hace un rato.
-¿Mmm? Si, ya voy.
Camino por los pasillos ajena a la conversación que mantienen Iliana, Adam y Maynarce. Sólo puedo pensar en Alessandro y en su mirada verde esmeralda.

lunes, 13 de mayo de 2013

CAPITULO 9

¡Hola a tod@s, lectores!
Aquí os dejo el esperado, ¡capítulo 9! Este he intentado hacerlo un poco más largo, aunque no tiene tantas sorpresas como los anteriores, me reservo para el siguiente capítulo ;)

También deciros que he decidido participar en el concuros "Crea tu pasaje de miedo", concurso que han abierto Cassia y Katris, del blog Dos divergentes mentalmente desorientadas. Podeis leer la base del concurso clicando en la imagen de la derecha. ¡Espero que algun@s de vosotr@s participéis! Jaja ¡Suerte a todos los que se decidan a ello! ¡La competencia es muy dura!

Pues nada, aquí os dejo el capítulo. ¡No olvidéis comentar!


No lo soporto más. Llevo una semana en este estúpido internado y ya estoy deseando que acabe el curso. Aunque, por desgracia, como mis padres son profesores tendré que pasar el verano aquí también. Genial...
Iliana ha intendao explicarmelo todo una y otra vez, pero no quiero seguir escuchándola. Por lo menos, ya no corro peligro de morir, porque me ha pasado una lista con los días que tengo prohibido salir al campus. Hoy domingo, puedo salir sin problemas. Menos mal. No soportaría pasarme todo un día encerrada. Cojo mis libros y los meto en mi mochila junto con el estuche y todos mis materiales. Hace un día perfecto para estudiar al aire libre.
Me visto y salgo de mi habitación. Iliana todavía no ha llegado. Anoche me dejó otra nota diciendo que dormiría fuera. Me explicó que las ninfas necesitan estar cerca de la naturaleza, por eso muchas noches duerme en lo alto de un árbol o en la madriguera de algún conejo. Dice que, si no lo hace de vez en cuando, podría morir por falta de energías. También que yo debería empezar a hacer algo parecido. Al ser un unicornio, necesito estar cerca de la naturaleza incluso más que ella. Pero de momento no me he notado falta de fuerzas. Aunque seguro que no tardaré mucho en notarlo...
Salgo al campus y me dirijo a un árbol solitario. Me siento a la sombra, enciendo mi portátil, conecto los cascos y me pongo a estudiar. La verdad es que hace un día perfecto.Me alegra haber salido un poco de mi cuarto. Tenía la cabeza embotada de tantas ideas.
Al cabo de hora y media, decido que es hora de hacer un pequeño descanso. Abro mi correo y compruebo que tengo un mensaje de Elisabeth, mi mejor amiga de la infancia.

¡Hola Ireth!
¿Qué tal? ¿Ya te has olvidado de mi? Jaja. Espero que no. Aquí seguimos igual. Te echamos todos muchísimo de menos. A ver cuándo vienes de visita, ¿no? ¡Tengo que contarte un montón de cosas!
¡Besitos!

Esta Eli es de lo que no hay. La quiero un montón, pero está algo loca. Será por eso que la quiero tanto. No sé que haría sin ella. Decido responderle.

¡Hola Eli!
Tranquila, que no me he olvidado de ti. ^^ Yo estoy bien, un poco liada, pero bien. El internado no es un sitio tan malo como creía. Creo que en navidades me dejan salir, ¿que te parece si os hago una visita en esa fecha? ¡Yo también tengo mucho que contarte!
¡Te quiero!

Listo. Ya está enviado. Puede que no le diga toda la verdad, pero no sabría cómo explicarlo todo lo que me ha pasado en sólo una semana... Sería demasiado para ella...
Después de haber revisado el correo, me paso por mi Tuenti y mi Facebook. Solo tengo un par de peticiones de amistad en Facebook y un mensaje privado en Tuenti, también de Eli. Una vez echo esto, me paso por mi blog y respondo a un par de comentarios antes de escribir la siguiente entrada que publicaré. Es un día perfecto para escribir, y no pienso desaprovecharlo.
Cuando voy por la mitad de la entrada, alguien me tapa el sol de repente.
-¡Hola!
-¡Ah! Eres tú, Maynarce. Hola.
-¿Qué haces aquí tú sola?
-Nada, he pensado que hacía un buen día para pasar el rato fuera, ¿no?
-Tienes razón. ¿Te importa si me siento?
-Para nada.
Y se sienta a mi lado. La verdad, no esperaba encontrármelo hoy, pero veo que me equivocaba. Sigo escribiendo mientras él echa un vistazo al monitor.
-¿Qué estás escribiendo?
-Nada, una entrada para mi blog.
-¿Tienes un blog?
-Si.
-Guay, me tienes que pasar el enlace.
-Claro, luego te lo paso.
-Genial, muchas gracias.
-Denada.
Nos quedamos callados sin nada que decir. Después de un rato sin hablar, Maynarce rompe el silencio.
-Oye, estaba pensando, el fin de semana que viene nos dejan salir del internado, y estaba pensando si te gustaría pasar el sábado conmigo.
Creo que he oído mal. ¿Maynarce me acaba de pedir una cita? ¿A mí?
-Cla..claro. Me encantaría.
-Genial, te recojo el sábado a las 8 en la puerta del internado.
Y, dicho esto, se levanta y se va. Todavía estoy bastante sorprendida con lo ocurrido. ¿En serio tengo una cita con el chico más guapo del internado? ¡Si! ¡No me lo creo! Al parecer, mi suerte ha dado un giro brusco. Pero no creo que mi racha de suerte dure mucho...

jueves, 2 de mayo de 2013

CAPITULO 8

¡Hola a tod@s! Aquí os dejo el capítulo 8 de MI VIDA TRAS LA VENTANA. Espero que os guste. :)
¡No olvidéis comentar! ¡Ni votar en la encuesta de la cabecera! ;)


No lo soporto más. Aunque Iliana haya intentado explicármelo, no lo comprendo. Ni quiero hacerlo. Simplemente, para mi sigue siendo imposible que todo esto me haya ocurrido a mi. ¡A mí! ¿Por qué tengo la impresión de que todo lo malo me sucede a mí? ¿No hay más personas en el mundo? ¿Qué he hecho para que me suceda esto? ¿Qué? No tengo respuesta para ninguna de estas preguntas. Ojalá las tuviera, pero tendré que esperar un poco. Porque, como bien dice el dicho: 'No preguntes por saber lo que el tiempo te dirá'. Así que no me queda más remedio que aguantar este curso en el internado para averiguar las respuestas a mis incógnitas.
Llevo todo el día metida en la cama. Si por mi fuera, no saldría de ella jamás. Pero necesito salir a que me dé un poco el aire. A lo mejor así aclaro un poco mis ideas. Salgo del internado y mis pasos me dirigen a una zona del campus que no había visto hasta ahora. Era un precioso claro rodeado de flores de todos los colores y aromas. Pero lo que más me llama la atención es un pequeño cenador situado en medio del claro. Me dirijo hacia allí y descubro que no hay nadie. Es un buen sitio para pensar, así que decido quedarme un rato.
¿Cuánto a pasado? ¿Minutos? ¿Horas? No recuerdo nada. Bueno, recuerdo el cenador y que me senté en uno de sus bancos para pensar y aclararme las ideas. Pero no sé cómo ni por qué, me quedé dormida. Decido volver al internado. Seguro que ya es tarde. Maldita manía de no llevar nunca un reloj... Cuando llego al internado, alguien me arrolla antes siquiera de poner un pie dentro.
-¡Eh! ¡¿Qué se supone que haces?!
-¡Ireth! ¿Qué haces aquí?
-¿Iliana?
-Si. ¿Por qué estabas fuera del internado?
-Quería que me diera un poco el aire para poder aclararme las ideas. Estoy hecha un lío.
-¿Sabes que no se puede salir los miércoles por la noche al campus?
-¿Y por qué no? Estoy en mi derecho.
-Ya lo sé... Pero el miércoles es el día que tienen asignado los licántropos para cazar en los bosques que rodean el internado.
-¿Li...li...licántropos?
-Si, licántropos. Más conocidos como hombres-lobo.
-Sé lo que es un licántropo pero... ¿Cuál es su territorio habitual de caza?
-Sobre todo, los claros del bosque y el cenador que hay detrás del internado.
-Gracias por la información.- y me voy corriendo. He estado a punto de morir... Me quedé dormida en el territorio habitual de caza de los licántropos... ¿Cómo he podido ser tan estúpida? Pero, claro, yo no sabía nada de hombres-lobo...
Cada vez odio más este internado. ¡Deberían avisar que no se puede salir los miércoles por la noche! ¡¿Qué clase de protección ofrece esta internado si puedes morir a la mínima de cambio?! No puedo creer lo que pasa por mi cabeza, pero creo que voy a intentar de nuevo mi plan de fuga del verano... Espero que esta vez me salga mejor, aunque no tengo muchas esperanzas en ello, teniendo en cuenta que ahora este es mi "refugio". Aunque, visto lo visto, estoy empezando a pensar que, más que un refugio, este internado es una cárcel. Todavía no sé la verdad que hay en esos pensamientos, pero no voy a tardar en descubrirlo...

jueves, 25 de abril de 2013

CAPITULO 7

 ¡Hola a tod@s! Aquí os dejo el capítulo 7 de MI VIDA TRAS LA VENTANA. ¡No olvidéis comentarme qué os parece! :)


¡Imposible!
-Esto no puede estar pasando- me repito una y otra vez.
Pero, aunque no pueda creerlo, está pasando de verdad. Ya sé la razón de porqué estoy en este estúpido  internado. No sé qué hacer, así que salgo corriendo bosque adentro. Aunque más que correr, 'troto'. Se me va a hacer muy raro acostumbrarme a mi nueva vida. Sigo trotando durante un rato hasta que alguien me corta el paso.
-¡Maynarce! ¡¿Qué haces aquí?!
-He venido a buscarte. Te has ido tan de repente. Estaba preocupado por ti. Creía que ibas a escaparte, pero ya veo que no lo vas a hacer. Sabía que eras como nosotros, pero no sabía que lo descubrirías tan pronto.
-¡Y ojalá no lo hubiera descubierto nunca!- relincho. ¿Relincho? ¡Oh no!- No quiero ser como vosotros. ¡Quiero recuperar mi cuerpo!
-No creo que tardes. Las primeras semanas nunca se controlan los cambios, pero solo te transformas unos minutos al día. No te preocupes.
-¿¡Qué no me preocupe!? ¿¡Cómo no voy a preocuparme!? ¡Esto es una locura! ¡Yo no puedo ser un unicornio! ¡Es... es...!
No me da tiempo a responder porque, en ese momento, todo se vuelve negro y, al segundo, ya vuelo a tener mi cuerpo de siempre.
-¿Ves? Te dije que no tenías porque preocuparte. Ya vuelves a ser tú misma. Y ahora, si no te importa, tenemos que hablar.
-Mira, todo esto es nuevo para mí. Lo único que quiero ahora mismo es tumbarme en mi cama y dormir. No quiero hablar ahora, y mucho menos para que me expliquen algo que no quiero entender. Adiós.
Y salgo corriendo. No sé como Maynarce todavía no me odia. Es la tercera o cuarta vez que lo esquivo en dos días. Pero tengo mis motivos para hacerlo. No quiero entender esta locura. Me sobrepasa. Es demasiado para mí.
Llego a mi cuarto jadeando. No puedo más. Pero todavía me queda la prueba más difícil del día. Debo enfrentarme a Iliana.
-Hola, Ireth.
-Hola, Iliana.
-Ireth... Tenemos que hablar...
-Lo dirás por ti. Yo no tengo nada de que hablar contigo.
-Ireth... Por favor... Dejame explicarte por qué no te conté nada.
-Vale.
Durante una hora completa, la única que habla es Iliana. Me cuenta todo lo que tengo que saber sobre el internado. No puedo contárselo a nadie, ni siquiera a mi familia. A cada minuto que pasa, tengo más y más ganas de marcharme de este intenado de locos. Todavía tengo la esperanza de que todo esto sea un mal sueño y que me queda poco para despertar. Por desgracia, no voy a poder despertar nunca de este sueño...

sábado, 13 de abril de 2013

CAPÍTULO 6

¡Hola a tod@s! Aquí os dejo el capítulo 6 de MI VIDA TRAS LA VENTANA. Espero que os guste. Y, ¡no olvidéis comentarme que os parece! :)


Me despierto con los primeros rayos del sol que se cuelan por mi ventana. Los recuerdos de la tarde de ayer están un poco borrosos pero, si me concentro un poco, todavía puedo ver con claridad la verdadera naturaleza de Iliana y de Maynarce. Todo esto es demasiado extraño. ¿Qué sucederá a partir de ahora? ¿Serán todos mis compañeros igual que Iliana y Maynarce? Y lo más importante, ¿seré yo igual que ellos? Maynarce dijo que no todos descubrían su naturaleza a la misma edad. Tal vez... No, imposible. Yo no soy como ellos, y nunca lo seré.
Me voy directamente al baño y me doy una ducha fría para despejarme y aclarar mis ideas. Me duele mucho la cabeza por culpa de las emociones de ayer. Lo que más me gustaría ahora mismo es volver a meterme en la cama y dormir tres o cuatro días seguidos. Pero no puedo. Así que me visto, cojo mis cosas y me voy a clase. Intento no pensar en los sucesos de ayer, pero solo consigo recordarlos una y otra vez.
Justo cuando llego a mi primera clase, me cruzo de frente con Maynarce. Se me había olvidado que coincidimos en todas las clases. Al igual que con Iliana. Va a ser un día eterno. Me siento en mi sitio y saco mi libro de Literatura. Acabamos de empezar Drácula. En ese momento, veo que Maynarce se me acerca, seguramente para preguntarme por qué salí corriendo, pero no tengo ganas de darle explicaciones a nadie. Justo en ese momento, la profesora de literatura, la señorita Nessa, entra en clase.
-¡Buenos días, chicos!- saluda- Espero que hayáis tenido un buen fin de semana, pero ahora toco ponerse las pilas de nuevo. ¿Alguien ha empezado ya a leerse Drácula?
Más de la mitad de la clase levanta la mano, yo incluida. Pero, ahora que lo pienso, ¿será sólo una casualidad que leamos Drácula? ¿O nos obligan a leerlo para saber a que nos enfrentamos? Porque, si es así, voy a tener una larga charla con mis padres para poder cambiarme de instituto.
-Bueno, veo que un gran porcentaje de la clase ya lo ha empezado. Me alegro. En este caso, ¿alguien puede decirme...
Desconecto en ese momento. Cuando la señorita Nessa pregunta sobre una novela, siempre elige a aquellos alumnos que todavía no han empezado a leérsela. La clase se me hace eterna y, cuando el ansiado timbre suena, soy la primera en salir de clase. Cuanto menos tiempo pase cerca de Maynarce e Iliana, mejor. Pero, al parecer, la suerte no está hoy de mi parte porque, en ese momento, alguien me agarra por detrás.
-Tenemos que hablar- me dice la inconfundible voz de Maynarce.
-¿De qué? Yo no tengo nada de qué hablar.
Y, por segunda vez en menos de veinticuatro horas, salgo a correr, huyendo de la realidad que me ha tocado vivir sin motivo. Una realidad que yo no he elegido.
Me dirijo al bosque. Parece que se ha convertido en mi refugio desde ayer por la tarde.
-¡Ireth! ¡Ireth!- Increíble, Maynarce no se cansa nunca.
Imagen sacada de http://amatista26.wordpress.com
Voy a responder que me deje sola justo cuando un destello de luz blanca purísima sale de mi frente. ¿¡Qué es esto!? ¿¡Qué me está pasando!? En ese momento, todo se vuelve negro. Son solo unos segundos de ceguera pero, cuando vuelvo a ver con claridad, no puedo creer lo que ven mis ojos. Me miro los pies pero, no los veo. En su lugar, un par de pezuñas negras como el azabache indican el final de unas patas del más puro de los blancos. Los temores de esta mañana se han hecho realidad y no puedo reprimir un grito de terror. No soy humana... Soy un unicornio...

domingo, 31 de marzo de 2013

CAPITULO 5

¡Hola a tod@s! Aquí os dejo el capitulo 5 de MI VIDA TRAS LA VENTANA. Este me ha salido algo largo, pero bueno. :)
Espero que os guste. Y no lo olvidéis, ¡comentadme qué os parece!



Nos dirigimos hacia el internado. Ojalá no acabara nunca este día, ¡me lo he pasado genial! Por desgracia, todo llega a su fin. Pero, justo cuando pongo un pie fuera del bosque, algo muy pequeño cae delante de mí.
-¡AH!- grito, aterrada.
No puedo creer lo que ven mis ojos. Es imposible, ¡estas criaturas solo existen en los cuentos! Pero, al parecer, estaba equivocada, porque lo que tenía justo delante de mí... era una ninfa...
-¡Iliana! ¿Qué haces aquí?- pregunta Maynarce.
-¿Iliana? No es posible. Dime que estoy soñando. ¡Es imposible que mi compañera de habitación sea... sea...!
-Una ninfa- suspira Iliana.
-Pero... pero... No... ¿Eras tú la que me estaba espiando cuando deshacía la maleta? ¿Y cuando fui a ver a mis padres?
Imagen sacada de http://8amaralamor.blogspot.com.es
-Si
-Pero, ¿por qué?
-Porque eres la nueva, y quería saber si tenías algo especial, como nosotros- me dice.
-Esto no puede estar pasando. ¡Me voy!
-¡Ireth! ¿A dónde vas?- me grita Maynarce
-¡Lejos de aquí!
Salgo corriendo del bosque y me dirijo al interior del internado. ¡No me lo puedo creer! Las criaturas que siempre me han fascinado, ¡existen de verdad! Nunca pensé que algo así fuera posible. No dejo de darle vueltas a lo que acaba de pasar. Han sido unos pocos segundos, pero me han parecido minutos y minutos. Al cabo de un rato, me doy cuenta de algo en lo que no había caído antes. Iliana a dicho 'nosotros'. Me paro en seco. ¿A qué se refería con 'nosotros'? ¿Acaso todos en el internado eran criaturas mitológicas? En ese momento, Maynarce me da alcance.
-Ireth, ¿por qué has salido corriendo tan de repente? ¿Qué te pasa?
-Nada, no me pasa nada- he intentado decirlo lo más convencida posible, pero al final de la frase, un pequeño gemido le da a Maynarce la respuesta que él estaba buscando. Estoy aterrada. Es verdad que siempre me han gustado este tipo de criaturas, es más, mi primer pez de colores se llamó Tritón, como el rey de los mares. Pero esto ya me sobrepasa. No me lo esperaba.
-¿Seguro que estás bien?- me pregunta Maynarce- No lo parece.
-Seguro. No me pasa nada. Simplemente, esto me sobrepasa demasiado. ¡Todo en lo que yo creía se ha vuelto real!
-¿Y qué tiene eso de malo?
-¿No lo entiendes, Maynarce? Todo esto es nuevo para mí. Siempre he querido que todas las criaturas de mis historias se hicieran reales, pero... ¡Estoy casi en estado de shock! No puedo más... Además... no paro de darle vueltas a algo que a dicho Iliana. ¿A qué se refería con 'nosotros'? ¿Todos sois iguales?
-Bueno... esto... La mayoría de los alumnos si son como Iliana. Pero hay algunos que son personas normales, como tú, y nunca deberían saber que nosotros existimos.
-Vosotros... ¿Tú también?
-...Si...
-Vale, esto no puede estar pasando...
-Ven conmigo -me dice Maynarce- . Creo que te mereces saber qué soy.
Me coge la mano y me guía de vuelta al bosque, pero esta vez no nos quedamos en el claro, sino que avanzamos un poco más. Al cabo de 10 minutos, Maynarce me suelta.
-Esto es lo que soy.
Tengo que sujetarme a un árbol para no caerme. ¡No me lo creo! ¿¡Un centauro!? ¡Imposible!
-Si... resulta un poco extraño al principio, pero uno se acaba acostumbrando...
-Pero... pero...- estoy tan sorprendida que no me salen las palabras.
-¿Recuerdas antes cuando me preguntaste qué hacía en el internado? Este lugar se construyó para que las personas como yo y como Iliana pudiéramos estar a salvo. Es verdad que la gran mayoría de humanos del mundo ya no cree en nosotros. Pero hay una minoría que cree que somos peligrosos. Por eso fue fundado este internado. Para que no nos encontraran. Este es mi primer año, cierto, pero no todos descubrimos lo que somos a la misma edad. Hay quienes, como Iliana, entraron en este internado hace décadas. Yo, sin embargo, acabo de descubrir qué soy. Eres la primera humana que conozco que sabe mi secreto.
-Yo... no sé qué decir. Creo que debería pensar en todo lo sucedido.
Y, antes de que Maynarce pueda detenerme, salgo corriendo hacia mi habitación. Cuando llego, encuentro una nota en mi cama. Es de Iliana. "Siento mucho haberte asustado. Seguramente quieras estar sola un tiempo. Por eso, hoy dormiré en el bosque. No te preocupes por mí, lo hago continuamente. Besos." Suspiro. A pesar de todo, Iliana no me guarda rencor. Todavía tengo todo lo sucedido en mente, así que decido irme a la cama. Mañana será un día muy largo. Y, le guste o no, Maynarce va a tener que explicarme muchas cosas...

sábado, 23 de marzo de 2013

CAPITULO 4

¡Hola a tod@s! Aquí os dejo el esperado... ¡Capitulo 4 de MI VIDA TRAS LA VENTANA! Este lo he hecho un poco más largo para compensaros por haber tardado tanto en publicarlo. ¡No os olvidéis de comentar!



Imagen sacada de http://www.vistoenpantalla.com
Llego a una puerta de madera barnizada y llamo tres veces. A mis padres no les hace falta preguntar quién es, porque saben que soy yo. Me abren y me dan un gran abrazo y dos besos.
-¿Qué tal, hija?- pregunta mi padre- ¿Ya te has instalado?
-Sí, incluso he conocido a mi nueva compañera de cuarto. Es muy simpática.
-Me alegro de que ya estés haciendo nuevas amigas- responde mi madre-. Es esencial conocer bien a tus compañeros, sobre todo si eres la nueva.
-Lo sé, lo sé. Estoy intentado integrarme.
-Lo sabemos- dice mi madre-. Por cierto, creo que todavía no te hemos dado tu regalo de bienvenida.
-¿Regalo de bienvenida? ¿Y eso?
-Tú cierra los ojos.
Lo hago y, un minuto después, noto algo frío en el cuello y a mi madre guiandome hacia el espejo.
-Ahora, abre los ojos.
Los abro y, para mi sorpresa, un hermoso colgante reposa en mi pecho. Es precioso. Está bañado en plata, y parece muy delicado. Una hermosa flor de cristal decora el centro del colgante. No había visto nada igual en mi vida. Es el mejor regalo que me podrían haber hecho. Me doy la vuelta y abrazo a mis padres.
-¡Gracias! ¡Es precioso!
-Nos alegramos de que te guste- dice mi padre-. Y ahora, vete, que se que estás deseando lucirlo.
Le sonrío, no sabe cuánta razón tiene. Sobre todo porque lo voy a lucir en mi 'cita' con Maynarce. Le doy un beso a cada uno y bajo corriendo las escaleras hacia el vestíbulo.
Cuando llego, él ya me está esperando. Me acerco y veo como se le iluminan los ojos. Solo me ha visto dos veces, pero parece que lleva toda la vida deseando este momento.
-¡Hola!- me saluda
-¡Hola!
-¿Y ese colgante? Antes no lo llevabas.
-Me lo han regalado mis padres. Es su regalo de bienvenida particular.
-Es precioso. Bueno, ¿nos vamos? He pensado que podríamos dar una vuelta por los jardines y ver un poco el campus.
-Me parece genial.
Salimos al campus y lo que veo me sorprende. No sé si es porque voy con el chico más guapo del internado o porque ahora que estoy algo más contenta me estoy fijando mejor. El caso es que los jardines son preciosos. Una gran extensión de césped se extiende bajo mis pies hasta donde llega la vista. Andamos un rato, sin saber hacia dónde me lleva. Al cabo de un rato, descubro nuestro destino. Un gran bosque situado a las espaldas del internado donde parece no haber nadie. Nos dirigimos hacia un claro situado a pocos metros del linde del bosque.
-Es precioso, ¿cómo es que conoces este sitio?-pregunto, sorprendida y maravillada por el hermoso paisaje que tengo a mi alrededor.
-Antes, cuando fuiste a ver a tus padres, encontré este sitio, y pensé que te gustaría.
-Me encanta.
Pasamos la tarde tumbados en la hierba, hablando de cantidad de cosas. Qué hacemos en el internado, qué es lo que más nos gusta... Poco antes del ocaso, decidimos que es hora de volver. Ha sido una tarde genial, pero el día todavía no había terminado. Había muchos secretos que descubrir antes de que llegara la noche, pero todavía no lo había advertido...

martes, 26 de febrero de 2013

CAPITULO 3

¡Hola a tod@s! Aquí os dejo el tercer capítulo de MI VIDA TRAS LA VENTANA. Espero que os guste. ¡Y no olvidéis comentarme que os parece! :)



Mientras me instalo, noto una mirada en la nuca. Alguien me observa. Estoy sola en la habitación, así que es imposible que alguien me esté mirando, ¿o no? Me vuelvo inquieta hacia el armario. Nada. 'Deben de ser imaginaciones mías. Estoy nerviosa por el cambio y eso me hace notar cosas raras', pienso. De modo que sigo vaciando la maleta. Una hora después, ya estoy instalada, pero la sensación de que alguien me observa no ha desaparecido. Todavía inquieta, decido hacerle una visita a mis padres.
Mi habitación está en el ala norte del internado, junto con las habitaciones de todas las demás chicas. La habitación de mis padres está en el ala opuesta, en la sur, así que no tengo más remedio que atravesar el vestíbulo para llegar. Solo espero que no haya mucha gente en el vestíbulo. Por suerte, solo hay tres o cuatro personas que apenas se fijan en mi. Cuando ya casi he llegado al ala sur, otra persona entra en el vestíbulo. Lo supe nada más verlo. ¡Es el chico perfecto! Tendrá unos diecisiete o dieciocho años. Es un poco más alto que yo, bien formado. Tiene unos brazos fuertes, pero imagino que también son cálidos y dulces. Un buen refugio para un mal día. Tiene la piel morena, fruto de una vida bajo el sol. Su pelo es casi, casi, de la misma tonalidad que su piel. No lo lleva ni muy largo ni muy corto, con un toque moderno que le da un estilo desenfadado. Todo en él es perfecto, pero son sus ojos lo que más me llama la atención. Son de un azul tan intenso que no tienen nada que envidiar al azul del mar. Y su mirada... Tiene una mirada profunda, tan profunda que podrías adentrarte en ella y llegar a sus pensamientos. Lo miro embobada y, cuando pasa a mi lado, no puedo evitar aprovechar el deleitarme con su olor. Huele a playa, a brisa marina. Cierro los ojos para disfrutar al máximo de las sensaciones que me produce y, en ese momento, oigo un hermoso sonido. Abro los ojos y me fijo en que aquella risa proviene de él. Tiene una blanca y perfecta sonrisa, y una risa como mil campanillas resonando en el firmamento. Es justo en ese momento en el que me doy cuenta de que él me está mirando. Lo miro y me sonríe. No sé muy bien que hacer pero, finalmente, le devuelvo la sonrisa. Lo veo acercarse hacia mi. ¿Hacia mi? ¿Seguro? ¡Oh, no! ¡Viene hacia mi! Me pongo a temblar de puro nerviosismo esperando a que se acerque.
-¡Hola!- me saluda cuando llega a mi lado-. Creo que no nos han presentado. Soy Maynarce. Encantado.
-Yo soy Ireth. Soy nueva.
-Yo también- responde-. ¿Te apetece dar una vuelta?
¿Es a mí? ¡Pues claro que es a mí! ¡No hay nadie más en el vestíbulo!
-Me encantaría, pero tengo que ir a ver a mis padres. Son los nuevos profesores.
-Bueno, vale- me dice, un poco entristecido-. A lo mejor después de la visita a tus padres, ¿no?
-Claro, estaré encantada.
-De acuerdo, nos vemos aquí cuando termines.
Y, después de decir esto, se marcha a los jardines. ¡No puede ser! Es increíble la suerte que tengo. ¡Acabo de quedar con un chico guapísimo! Menos mal que todavía me queda ropa en el cuarto de mis padres. ¡No puedo aparecer con el uniforme del internado!
Sigo dándole vueltas a lo sucedido en el vestíbulo mientras me dirijo a la habitación de mis padres. Parece increíble que me haya sucedido precisamente a mí, que soy la chica con peor suerte del mundo. No hay más que ver el internado al que me mandan. No paro de darle vueltas a lo sucedido en el vestíbulo mientras me dirijo a ver a mis padres. Por eso, no escucho los pequeños pasos que suenan a mis espaldas. Alguien me estaba siguiendo sin que yo me percatase de ello.

domingo, 3 de febrero de 2013

CAPITULO 2

¡Hola! Aquí os dejo (por fin) la segunda parte de MI VIDA TRAS LA VENTANA. Espero que os guste tanto como la primera. ¡No olvidéis comentar!



Primer día de clase. La directora del internado, una mujer joven de unos 30 años, se levanta de su asiento en el escenario y se acerca el podio. Es una mujer alta y delgada. Su rostro, estirado a causa de un moño muy tirante que lleva sobre la cabeza, es fino y bien proporcionado: nariz recta, pómulos rosados y unos ojos de un penetrante verde oscuro. No sé que impresión quiere dar a los alumnos pero, entre su aspecto y la ropa que lleva, una falda de flores hasta los tobillos y una blusa blanca de botones, tiene pinta de ser la típica directora que pone los pelos de punta y que siempre aparece en clase con una regla de madera en la mano. Cuando se acerca al podio, el silencio se apodera de la sala. En ese momento, la directora comienza su discurso de principio de curso:
-¡Bienvenidos! Soy la Señorita Tinúviel, la directora de la academia. Mi propósito en este nuevo curso es, que tanto antiguos como nuevos alumnos, se sientan como en su propia casa, y para ello cuento con la ayuda de los profesores y de los propios alumnos, claro. Este año, tenemos dos nuevos profesores: la Señorita Ireth será vuestra profesora de biología, y el Señor Amras vuestro profesor de historia. Quiero que los hagáis sentir como en su propia casa. A parte de eso, sólo me queda deciros que disfrutéis del curso. Las listas de habitaciones están colgadas en el tablón, así que ya pueden instalarse.
Cuando la directora acabó su discurso, los alumnos se dispusieron a instalarse. Yo hice lo mismo. Tenía la esperanza de que me hubiera tocado sola en la habitación. Por desgracia, no fue así. Lo primero que vi cuando llegué a la habitación fue una pared llena de fotos. Se ve que mi compañera de habitación ya se había instalado. Estaba de pie delante del armario organizando su ropa cuando me vio pasmada delante de la puerta.
-¡Hola! Me llamo Iliana. Tú eres nueva, ¿no?
-Si. Me llamo Ireth.
-Encantada. Espero que no te moleste, pero ya he elegido cama. Me gusta dormir cerca de la puerta, no te importa, ¿no?
-Para nada, yo prefiero dormir cerca de la ventana.
-Bien, entonces creo que nos entenderemos perfectamente. Yo ya he terminado de instalarme, me voy a dar una vuelta. ¿Nos vemos luego?
-Vale- pero no creo que me haya escuchado porque, antes de poder responder, ella ya se ha ido corriendo a buscar a sus amigas. Así que, coloco mi maleta encima de mi cama y me dispongo a instalarme. Cuando abro la cremallera y miro el interior, me doy cuenta de que alguien ha metido más cosas de las que ya tenía: mis libros de mitología, mis historias, mis laminas de criaturas mitológicas... Se ve que mis padres querían que me sintiera como en casa. Siempre he sido aficionada a la mitología. El pensar que pueden existir criaturas como los dragones, las ninfas o los elfos, hace que mi mente empiece a imaginarse diferentes historias en las que ellas son las protagonistas. Pero, por desgracia, estas criaturas no existen, ni han existido nunca. No sé si es porque estaba mirando la maleta en ese momento, o porque no estaba prestando atención, pero en ese momento no me di cuenta de que, si me fijaba bien, podía ver dos pequeños ojos negros, muy brillantes, observándome desde lo alto del armario.

sábado, 12 de enero de 2013

MI VIDA TRAS LA VENTANA~CAPITULO 1

¡Hola! Aquí tenéis otra de mis historias. ¡Comentadme qué os parece!



Odio ser la nueva. Odio ir andando por los pasillos de un nuevo instituto y sentir las miradas de decenas de personas sobre mi nuca, mientras abro la taquilla para coger mis libros. Odio todo eso y más. Pero mi madre parece que no se da cuenta porque, cuando consigo acostumbrarme a un instituto, a unos profesores, y cuando logro integrarme en un grupo de compañeros, ella va y me cambia de instituto. Pero no a un instituto de la misma ciudad, sino a otra distinta. Pero esta vez creo que he tenido suerte, aunque 'suerte' no es la palabra que mucha gente escogería. Me mandan a un internado, y me han prometido que voy a poder quedarme aquí lo que me queda de instituto. Genial...
Cuando fui a ver el internado con mis padres en verano, sentí que el alma se me caía a los pies. El internado es un oscuro edificio de arte gótico que me inspira más miedo que seguridad. Los próximos años van a ser una tortura, sobre todo porque tengo que llevar un uniforme penoso: falda a cuadros negros y grises, polo blanco y un jersey gris oscuro con el emblema del internado: dos cuervos negros como la más oscura de las noches volando sobre un tétrico campo de un verde sucio que da miedo de ver.
Lo primero que hice al ver que aquel oscuro edificio iba a ser mi residencia y mi sitio de estudio y, al fin y al cabo, donde iba a pasar mi vida durante los próximos tres años, fue poner la máxima distancia posible entre él y yo pero, por desgracia, mis padres me atraparon antes de poder siquiera salir del campus. Me dijeron que no tenía alternativa, que si quería terminar mis estudios en un sitio permanente tenía que ser aquí. Fue la única razón que me dieron, pero se les olvidó mencionar una razón de mucho más peso para ellos. Resulta que habían conseguido trabajo como profesores en el mismo internado en el que me habían inscrito. Que casualidad... El caso es que me pasé el resto del verano rogando y suplicando que no me mandaran a ese internado. No lo conseguí.
Así que aquí estoy. Hoy es el primer día de clase, y todavía no estoy preparada para afrontar lo que se me viene encima. Durante la llegada de los alumnos, me quedo en una de las esquinas más apartadas del portón de entrada, apartada, intentando no destacar. Por desgracia, todos los alumnos se fijan en mí, porque se nota a la legua que no encajo en este lugar. Definitivamente, los próximos cursos van a ser una auténtica tortura, aunque en este momento no soy consciente de lo ciertas que van a ser esas palabras en un futuro.